
¿Quién no ha probado un pie de limón demasiado dulce o demasiado agrio, o con el que simplemente quedas con gusto guácatela? Esta receta cambiará tu mundo.
- Entre 30 minutos y 1 hora
- Simple
Ingredientes:
- 2 tazas de Harina
- 2 cucharadas de margarina
- 3 Huevos
- 6 cucharadas de Azúcar Flor
- 1 cucharadita de polvos de hornear
- 1 tarro de Leche Condensada
- 1 vaso chiquito de jugo de limones (a gusto)
Preparación:
En un bol echar las 6 cucharadas de azucar flor junto con las 2 de mantequilla, batir con la máquina hasta que quede como una crema. Esto es la base para que la masa del pie quede suave y realce los sabores del relleno.
Luego, agregar las 3 yemas a la mezcla y las claras dejarlas en un bol aparte para hacer el merengue. Reservar.
Batiendo fuerte para que quede bien suave agregar luego los polvos de hornear y la harina. He aquí la técnica para que la masa no quede seca. Cuando vamos incorporando la harina hay que hacerlo lento e ir viendo la textura que va tomando. Cuando la masa se vuelve migitas pero que está suave y se puede amasar está lista, de lo contrario hay que seguir echándole harina o en su defecto un poco de agua para que se suavice.
Cuando esté lista formar un bollo y amasar suavemente. Con un uslero, estirarla para que la podamos meter al molde. Hay que dejar la masa de 1 cm de espesor más o menos. Para que sea un buen soporte. Luego poner en un molde enmantequillado y enharinado formando la base del pie. La ponemos al horno por 20 mins aproximadamente a fuego medio.
Mientras tanto hacemos el relleno. En otro bol ponemos todo el tarro de leche condensada (también pueden cucharear si se les hace agua la boca) y agregar el juego de limón. Simplemente revolver y que quede un poco más líquido que la leche condensada. Cuando ya tengamos lista la base del pie, recién ahí podemos hacer el merengue porque de lo contrario se nos bajará y quedará feo. En otro bol de vidrio, muy limpio ponemos las claras. Y como toda mujer tengo mi secreto de la abuelita: para que las claras queden como merengue durito echarle un poquito del jugo de limón antes de comenzar a batir. Ponemos la batidora lo más fuerte posible para que tome aire y vaya subiendo, hasta quedar duro. Sin azúcar, sin nada más. La idea es que el pie tenga un sabor ácido pero dulce sin ser hostigoso. He ahí la clave de sabor optimo del pie.
Ahora comienza la mejor parte, armarlo. En el mismo molde, sin sacar la base, echar el relleno. Luego adornar con el merengue simplemente con una espátula y darle forma. Lo volvemos a poner al horno durante 15 minutos con llama media para que el merengue tome color (o bueno claro, también puede ser con un soplete de cocina del cual carezco). Sacar del horno, dejarlo enfriar y está listo para disfrutar en familia con un rico mojito sin alcohol o con el té de la once.
Luego, agregar las 3 yemas a la mezcla y las claras dejarlas en un bol aparte para hacer el merengue. Reservar.
Batiendo fuerte para que quede bien suave agregar luego los polvos de hornear y la harina. He aquí la técnica para que la masa no quede seca. Cuando vamos incorporando la harina hay que hacerlo lento e ir viendo la textura que va tomando. Cuando la masa se vuelve migitas pero que está suave y se puede amasar está lista, de lo contrario hay que seguir echándole harina o en su defecto un poco de agua para que se suavice.
Cuando esté lista formar un bollo y amasar suavemente. Con un uslero, estirarla para que la podamos meter al molde. Hay que dejar la masa de 1 cm de espesor más o menos. Para que sea un buen soporte. Luego poner en un molde enmantequillado y enharinado formando la base del pie. La ponemos al horno por 20 mins aproximadamente a fuego medio.
Mientras tanto hacemos el relleno. En otro bol ponemos todo el tarro de leche condensada (también pueden cucharear si se les hace agua la boca) y agregar el juego de limón. Simplemente revolver y que quede un poco más líquido que la leche condensada. Cuando ya tengamos lista la base del pie, recién ahí podemos hacer el merengue porque de lo contrario se nos bajará y quedará feo. En otro bol de vidrio, muy limpio ponemos las claras. Y como toda mujer tengo mi secreto de la abuelita: para que las claras queden como merengue durito echarle un poquito del jugo de limón antes de comenzar a batir. Ponemos la batidora lo más fuerte posible para que tome aire y vaya subiendo, hasta quedar duro. Sin azúcar, sin nada más. La idea es que el pie tenga un sabor ácido pero dulce sin ser hostigoso. He ahí la clave de sabor optimo del pie.
Ahora comienza la mejor parte, armarlo. En el mismo molde, sin sacar la base, echar el relleno. Luego adornar con el merengue simplemente con una espátula y darle forma. Lo volvemos a poner al horno durante 15 minutos con llama media para que el merengue tome color (o bueno claro, también puede ser con un soplete de cocina del cual carezco). Sacar del horno, dejarlo enfriar y está listo para disfrutar en familia con un rico mojito sin alcohol o con el té de la once.











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